Como sabrás, se acerca nuevamente la fecha de un cumpleaños el mas especial del mundo y no es un “actor, presidente, farandula” ni ninguna delas cosas que te debes estar imaginando en este momento. En esa fecha la gente hace muchas compras, hay anuncios en la radio, en la televisión, y por todas partes se habla de ese día.Sería agradable saber que al menos un día al año algunas personas piensan un poco en EL.
Como muchos saben y se imagina este cumpleaños se celebrar hace muchos años. Al principio cerrería que la gente comprendía y agradecía lo que hice por nosotros, pero hoy en día nadie sabe qué es lo que celebran. Nos reunimos y nos divertimos mucho, pero parece que no saben de qué se trata y la importancia de estas fechas.
Cada año hacemos fiestas en su honor. Ponemos cosas deliciosas en las mesas, bellas decoraciones y muchos regalos. Pero… ¿saben una cosa? … Ni siquiera lo invitamos de corazón.
El es invitado de honor y ¡no nos acordamos de invitarlo! La fiesta es para EL y cuando llega el gran día... lo dejamos fuera. ¡El quiere estar con nosotros! Quiero estar contigo, conmigo y con los tuyos. Pero, aunque no lo invitemos, podemos estar en cada sitio y el observando todo. (Prov. 15, 3” Los ojos de Jehová están en todo lugar, Mirando a los malos y a los buenos.)
En esas fiestas brindamos, hablamos, se reímos, algunos estamos ebrios.
Sorpresivamente, a veces llega un viejo gordo, vestido de rojo, con barba blanca, gritando ¡Jo! ¡Jo! ¡Jo! Se deja caer pesadamente en un sillón y todos corremos o corríamos hacia él diciendo ¡Santa, Santa! … como si la fiesta fuera en su honor.
Dan las doce de la noche y todos comiénzanos a abrazarnos. Nadie se acuerda de EL, nadie lo abraza a EL.
De repente empezamos a repartirnos los regalos, uno a uno los vamos abriendo hasta terminarse. El espera a ver si hay alguno para EL, pero nunca hay nada.
¿Que sentiríamos si el día de nuestro cumpleaños se hiciera regalos unos a otros y a ti no te regalaran nada? ¡EL, el cumpleañero, esta de sobra en esas fiestas!
Cada año que pasa es peor: sólo nos acordamos de la cena, de los regalos y de las fiestas. Y de EL, nadie se acuerda.
Ahora EL quiere pedirnos una cosa: EL Quisiera que esta Navidad le permitiéramos entrar a nuestras vidas. Quisiera que recordáramos que hace más de dos mil años vino a este mundo (Lc. 2, 6-7 “Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 2:7 Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón”.). Y, para salvarnos, dio su vida por nosotros en la cruz (Jn. 19:17 Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota;
19:18 y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.). Al leer estas líneas, EL quiere que tú y yo creamos esto con todo el corazón y lo recordemos siempre.
Y EL va a hacer su propia Fiesta grandiosa (Is. 25:6 Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados.
25:7 Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones.
25:8 Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho.
25:9 Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.
25:10 Porque la mano de Jehová reposará en este monte; pero Moab será hollado en su mismo sitio, como es hollada la paja en el muladar. ) , como jamás nos llegaremos a imaginar (1 Cor. Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.), una Fiesta que ya EL ha anunciado (Ap19:17 Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios,). Aún esta haciendo los últimos arreglos (Mt. 24:22 Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.). Esta enviando muchas invitaciones (Ap. 3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. ), y hoy no la hace a nosotros.
Tiene reservado nuestro lugar. Quiere que todos vengan (1 Tim. 2:4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. ), ha preparado un lugar para cada uno de nosotros ( Jn. 14:2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. ), peor muchos no queremos asistir preferimos quedarnos afuera ( Lc. 14:14 y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos.
14:15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios.
14:16 Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos.
14:17 Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado.
14:18 Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.
14:19 Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses.
14:20 Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir.
14:21 Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos.
14:22 Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar.
14:23 Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.
14:24 Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena.).
Te digo otra cosa más: Quiere que estemos preparado(a)s ( Mc. 13:33 Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo. ), porque el día menos esperado dará esa gran Fiesta (Mt. 24:42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.
24:43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.
24:44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.).
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